EDUCACIÓN


El director del Instituto de Historia de la Universidad San Sebastián, Alejandro San Francisco, se refirió a la actualidad política y social del país, a la actual administración, y al contexto en el cual Chile enfrentará un plebiscito histórico.

Alejandro San Francisco, director del Instituto de Historia de la Universidad San Sebastián, conversó con el Diario de la Educación sobre los temas que están marcando la agenda política y social en el país. Destacó que Chile vive momentos históricos por diversas razones y recalcó que, si bien el plebiscito podría considerarse como “la madre de todas las batallas”, no es el único tema que debiera resolverse en el país.

Asimismo, se refirió a los cinco meses de la actual administración que, si bien comenzaron con un amplio respaldo de la ciudadanía, se ha ido deteriorando con el tiempo. A juicio de San Francisco, parte de las razones que explican eso son los continuos errores de los ministros de Estado, que lo hacen parecer como un “Gobierno con un ministerio débil”.

¿Cuál es la evaluación que hace del actual momento en Chile y ad portas de un plebiscito tan relevante para nuestra historia?

Chile vive un momento histórico por muchas razones: de partida, por el momento revolucionario iniciado el 18 de octubre de 2019; luego por el proceso constituyente cuyo plebiscito de salida se realizará el 4 de septiembre de este 2022; finalmente, porque el resultado todavía aparece abierto, con todo lo que ello implica. A esto se suma otro elemento clave, como es que Chile ha tenido dos gobiernos durante este proceso: el de Sebastián Piñera, y actualmente con Gabriel Boric, de coaliciones y proyectos políticos diferentes.

El país ha sufrido una clara polarización desde la revolución de octubre, a lo que se han sumado otros problemas delicados: crisis económica, problemas sociales profundos, la pandemia del Coronavirus y además la crisis institucional y política que nos ha acompañado. Por lo mismo, el plebiscito podría considerarse la madre de todas las batallas, pero hay muchos temas no resueltos en el país, que requieren un trabajo profundo: el quiebre de ciertas estructuras sociales, la violencia y la droga, la pobreza, los “ninis”, el aumento de los campamentos, la delincuencia y otros que forman parte de la vida cotidiana de amplios sectores de la población.

¿Cuál es la evaluación que hace del Gobierno y sus primeros meses de administración?

El gobierno asumió el 11 de marzo tras recibir una impresionante votación popular en diciembre de 2021 y con muy buenas expectativas en la población. Sin embargo, al poco andar se encontró con una pérdida de respaldo ciudadano, que ha significado tener más rechazo que apoyo durante su gestión. En parte, esto se debe a dos grandes problemas: la delincuencia y la situación económica del país, temas que no nacen con este Gobierno, pero que no encuentran solución ni líneas de acción claras y con resultados. A esto se suma un tema que muchos no hubieran pensado en enero, con la designación del gabinete del presidente Boric, y son los continuos errores que han cometido muchos ministros, que hacen aparecer al Gobierno con un ministerio débil y con la constante amenaza de cambio de gabinete o el problema de que no realizar dicha modificación extiende las dificultades por más tiempo del necesario o conveniente para una administración.

¿Qué podría suceder en el país después del plebiscito si gana el Apruebo?

De triunfar la opción Apruebo, Chile habrá elegido cerrar –al menos por un tiempo– el debate constitucional. Sin perjuicio de ello, es evidente que sigue existiendo un doble problema: la discordia constitucional. Esto se daría porque no existiría un consenso amplio sobre la nueva carta fundamental, sino una situación demasiado equilibrada, contra lo que es recomendable en este tipo de procesos.

En otro plano, me parece que seguramente se producirá un problema económico relevante y una incertidumbre jurídica, especialmente en ciertos temas que son más polémicos para la agricultura o respecto de las tierras de los pueblos originarios.

¿Qué podría suceder en el país si gana el Rechazo?

Es probable que surjan protestas de sectores que alentaron la revolución de octubre. Ciertamente también resurgirá la discordia sobre la carta vigente (llámese de 1980 o de 2005), en parte por la amplia aprobación que tuvo el cambio de constitución en el plebiscito de entrada.

Por lo mismo, será necesario que los sectores políticos –ciertamente el Presidente de la República y el Congreso, pero no solo ellos– reflexionen seriamente cómo llevar hacia adelante un proceso de cambio que sea exitoso en su desarrollo y sus resultados. Para ello existiría la ventaja del aprendizaje de estos dos años, pero también cierta frustración por lo que ha ocurrido con el trabajo de la Convención constituyente, en términos de generar grandes acuerdos.

¿Estamos preparados como país para enfrentar cualquiera de los dos resultados? Sobre todo, el Rechazo que, según las encuestas, hoy sería el escenario más probable.

El triunfo del Rechazo era impensable hace un año. Sin embargo, desde febrero de este 2022 las cosas han cambiado, en parte por lo que se ha percibido como una radicalización de muchas posturas en la Convención Constituyente, así como por la adhesión de sectores de centroizquierda y de la ex Concertación a esta alternativa.

Respecto a si el país está preparado, es evidente que Chile no enfrenta este plebiscito en una situación ideal. Cambiar la Constitución es una decisión muy dramática y decisiva, por lo que habría sido conveniente un plebiscito en que la ciudadanía se volcara por amplio margen a aprobar la nueva constitución, ojalá con más de un 80% de los votos. La Convención Constituyente no logró una propuesta de esa naturaleza y, por el contrario, hoy el plebiscito enfrenta dos posiciones prácticamente igualadas, con lo cual se mantiene la discordia constitucional.

Por lo mismo, es casi seguro que se mantendrá el debate –cualquiera sea el resultado– y la idea original de contar con “la casa de todos” deberá esperar un tiempo. Es de esperar que no resurjan los episodios de violencia, enfrentamiento y destrucción que dieron origen al proceso constituyente en octubre de 2019.

Independiente de la opción que salga victoriosa ¿Cuál debería ser el mecanismo para seguir? ¿Una nueva convención o que el Congreso reforme la actual Constitución?

Esa disyuntiva sí depende del resultado del plebiscito. En caso de ganar el Apruebo se habrá mostrado un respaldo ciudadano al texto constitucional de la Convención, de manera que desaparecerían las exigencias de reforma rápida. En caso de ganar el Rechazo, el tema admite diferentes alternativas, que –me parece– deben ser consultadas con la ciudadanía, y van desde una nueva convención hasta una comisión de expertos, pasando por el actual Congreso Nacional. Incluso podría ser una fórmula mixta, con convencionales elegidos ad hoc y otros miembros del Senado y la Cámara de Diputados.

Cápsulas Constitucionales

Suscríbete a nuestro newsletter

NewsLetter

Recibirás la información del mejor diario digital del país.

Completa este formulario de inscripción y recibirás nuestro newsletter




    * Todos los campos son requeridos.

    Un momento...

    Muchas gracias por suscribirte.

    Pronto empezarás a recibir en tu correo el NewsLetter de el Diario de la Educación.