EDUCACIÓN


El presidente de la organización mundial de Derecho Pontificio conversó con el Diario de la Educación sobre la enseñanza a largo plazo y nuestro proceso constituyente.

Scholas Ocurrentes es una Organización Internacional de Derecho Pontificio creada por el Papa Francisco en 2013, y que reúne a los jóvenes de todo el mundo en torno a una educación que les genere sentido. Su presidente a nivel mundial, y amigo del Papa, José María del Corral, conversó con el Diario de la Educación, sobre la labor de este organismo, y también sobre el proceso constituyente chileno.

En su opinión nuestro proceso constituyente y un nuevo texto, debiera tener como base la propuesta educativa, que a su juicio es, en otras palabras, pensar la sociedad que queremos construir al largo plazo. “Sería muy importante que la Constitución tenga como base la propuesta educativa. No estoy hablando de una malla curricular, ni de un plan de estudios. Me refiero a la sociedad que queremos”.

Previo al texto, enfatiza que es importante “plantear lo que queremos como sociedad, ahí está el papel activo de toda la sociedad, no de los partidos políticos sino de la sociedad que está por encima de un partido, eso es fundamental”.

En ese sentido, afirmó que este proceso es un punto de partida para generar consensos y pensar en la educación que quiere Chile para los próximos 50 años, y esto es para que, independiente del color del gobierno de turno, exista una política de Estado que rija todo.

“Me parece que como sociedad este ejercicio que ustedes han empezado, aún en medio de dificultades, puede ser bueno para ir construyendo lo que de verdad importa, y no mezclar las cosas. Si estamos todos de acuerdo en pensar la educación en estos términos, la educación que queremos de acá a 50 años, creo que ese sería un buen punto de partida para pensar un consenso”.

En parte es el mensaje que ha dado el Papa Francisco, sobre generar un pacto educativo. “Un pacto a largo plazo para qué para que haya política de Estado, entonces venga el gobierno que venga no importa nosotros tenemos definida la política de Estado”, que genere consenso.

En ese sentido considera que ese diálogo “debe ser genuino y desde la casa”, donde la familia y los padres no pueden quedar fuera. “Es importante que la familia se involucre en ese diálogo, que no sea ajena, que se puedan sumar pequeñas comunidades educativas, que puedan ir generando un diálogo sano, sobre, insisto, el largo plazo, no la coyuntura, no si son verdes rojos, colorados azules, sino que a largo plazo” y esto lo extrapola a Chile, América Latina y el mundo.

Advierte que no definir la educación y sociedad que queremos, será difícil hablar de avances y retrocesos, y explica que la forma que ha propuesta el Papa respecto de esa educación es más que nada “volver a aprender a vivir. Está muy bien aprender todas las competencias técnicas, aprender de mercado digital, todo eso está bien, pero si eso tiene algún sentido, si nos hace más humanos, si hace que podamos aprender a dialogar a generar consensos y mejorar la calidad de vida porque si todo eso no nos ayuda a vivir mejor, de qué educación estamos hablando”, indicó.

 

Cápsulas Constitucionales

Suscríbete a nuestro newsletter

NewsLetter

Recibirás la información del mejor diario digital del país.

Completa este formulario de inscripción y recibirás nuestro newsletter




    * Todos los campos son requeridos.

    Un momento...

    Muchas gracias por suscribirte.

    Pronto empezarás a recibir en tu correo el NewsLetter de el Diario de la Educación.