EDUCACIÓN


Con el respaldo de una extensa trayectoria ligada a la educación, Ana Luz Durán hace un control de daños de los que podría originar la nueva Constitución en el mundo educacional, tanto público como privado.

Nadie, pero nadie ha quedado indiferente a las normas y cambios que plantea la nueva Constitución. En esa línea, Ana Luz Durán, presidenta del consejo de decanos de las universidades privadas del país, anticipa una serie de incongruencias en el borrador que se votará el 4 de septiembre.

Al respecto, dice: “La Constitución reconoce que hay educación en distintos niveles reconocidas por el Estado que son privadas y públicas, sin embargo, luego se establece un sistema de educación público laico y gratuito que cubre establecimientos escolares y a las instituciones estatales de todos los niveles, por ejemplo, a las universidades estatales que son 18”.

Ante ello, Durán no se explica cómo el Estado podría absorber con un eje único toda la educación nacional. “Si nosotros analizamos la matrícula del sistema escolar, poco más de 3,6 millones de estudiantes, de los cuales el 54,4% de esa matrícula es particular subvencionada, un 9% es particular y solamente es municipal o pública un 36%, es decir, hay más de dos millones de padres y apoderados que optaron por llevar a sus hijos a establecimientos particulares subvencionados y privados.

Entonces, Ana Luz Durán. se pregunta: “si yo soy una mamá protestante, evangélica, católica o adherente a cualquier otra ideología religiosa, por qué tendré que llevar a mi hijo irremediablemente a un establecimiento controlado por el Estado que serán los únicos gratis bajo una ideología única. Muchos padres y apoderados de escasos recursos no tendrán derecho a elegir y eso no se condice con una constitución que se presume integradora, no puede darse que sólo podrán elegir establecimientos personas que puedan pagar”, explica la doctora en derecho y ciencia política de la universidad Autónoma de Madrid.

Los números para ella son contundentes, por lo que lleva a preguntarse el real análisis que se hizo en la Convención al momento de proponer reformas, sobre todo por la enorme mayoría de estudiantes que están en el sector particular y privado y que podrían quedar a la deriva.

Sobre lo anterior, explica: “Aquí hay una mirada que nos lleva a preguntar si las personas que escribieron el borrador vieron las cifras o hicieron un análisis de las consecuencias que tendrán sus decisiones. Al mirar el sistema de educación superior estatal hay 208 mil alumnos; en el conjunto de universidades privadas del CRUCH hay 228 mil estudiantes; en las universidades privadas que surgieron después de 1980; hay 340 mil  y el resto, la gran mayoría, está en institutos profesionales, cerca de 380 mil alumnos, y la diferencia, poco menos de 130 mil estudiantes que están en los centros de formación técnica privados y menos 7 mil en centros de formación estatal. Si sumamos la matrícula de instituciones estatales esta no supera los 220 mil estudiantes de un universo de casi un millón trescientos mil estudiantes”.

Por lo mismo, Durán agrega que “se está imponiendo una mirada pública estatal que sólo cubrirá una minoría. Las políticas estatales deben incluir a ambos sistemas y no asociar solamente lo público a lo estatal bajo una mirada de exclusión”.


Vulnerables más vulnerables

Otro punto que le preocupa a la presidenta del Consejo de Decanos de Universidades Privadas, Ana Luz Durán, es la inclusión en establecimientos educacionales. “Otro desconocimiento es que el 80,2% de los estudiantes que van a colegios particulares subvencionados son vulnerables, mientras que un 83,8% va a los estatales, son cifras muy cercanas, pero que sin embargo se amplían al mirar estudiantes con necesidades especiales. Hay 170 mil niños con necesidades educacionales especiales en colegios particulares y solo 16 mil en establecimientos estatales”.

La urgencia de un sistema de crédito único

“La condonación del CAE debe ser muy analizada, ya que en ningún caso puede ser universal. Hay un millón cien mil alumnos que estudiaron con CAE, mientras hay 132 mil que son desertores, por lo tanto, si se va a aplicar una condonación este grupo debe recibir la ayuda, ellos son los más castigados porque no pueden apostar a mejores empleos y también porque arrastran deudas. Por otro lado, creo que se debe eliminar el CAE y hacer un sistema único de financiamiento estudiantil, ya que no puede ser que exista el crédito Corfo, el crédito solidario y el CAE, los que tienen condiciones distintas para diferentes grupos, no se entiende que las universidades del CRUCH tengan acceso a un crédito solidario distinto, debe haber un sistema único de financiamiento, pero con equidad, que implique apoyar a quienes están en peores condiciones, en este caso, el grupo desertor que mantiene deudas”.

Cápsulas Constitucionales

Suscríbete a nuestro newsletter

NewsLetter

Recibirás la información del mejor diario digital del país.

Completa este formulario de inscripción y recibirás nuestro newsletter




    * Todos los campos son requeridos.

    Un momento...

    Muchas gracias por suscribirte.

    Pronto empezarás a recibir en tu correo el NewsLetter de el Diario de la Educación.