NACIONAL


Esta semana se inició la inoculación a mayores de 70 años, cuya particularidad es que amplía la protección a nuevas cepas.

Esta semana se inició la inoculación a los mayores de 70 años con la vacuna bivalente, en el marco de la nueva fase del Plan Nacional de Inmunización (PNI) del Ministerio de Salud (Minsal) iniciado el pasado 11 de octubre, que definió la administración de una vacuna anual contra el COVID-19, para una población objetiva estimada en 5.995.773 personas.

Según datos del Minsal, hasta el lunes 7 de noviembre se han administrado 207.132 dosis de vacuna anual COVID-19. De este total, 138.791 corresponden a personal de salud (19,44% de cobertura), 16.545 a personas con enfermedades crónicas (0,98% de cobertura) y 51.796 al grupo de adultos mayores (1,44% de cobertura).

La información de la autoridad indica que en las próximas semanas se irá ampliando el rango etario, siguiendo con las personas de 60 años, para la administración de esta vacuna anual, lo que irá de la mano con la llegada de nuevas dosis al país.

¿Pero qué diferencia tiene esta vacuna con las anteriores que se han administrado durante la pandemia, y por qué es importante que las personas la adquieran? Claudio Figueroa Gaete, secretario de estudio de la Carrera de Bioquímica y doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad San Sebastián (USS), explica sus particularidades y los beneficios de adquirirla.

“El concepto de vacuna bivalente es cuando una vacuna se encarga de proteger y desarrollar inmunidad frente a dos patógenos distintos. Cuando se hicieron todos los análisis genéticos con respecto a las cepas de coronavirus que andaban circulando, se dieron cuenta que Ómicron es una cepa que es muy diferente a las anteriores. Si bien estas vacunas eran como primos hermanas, Ómicron pasaba a ser como un primo en segundo grado, para que se entienda. Lo que se hace con la vacuna bivalente, es dar protección y para que las personas desarrollen inmunidad contra esta familia de virus que derivan de Ómicron”, explicó.

Figueroa agregó que “cuando llegó Ómicron se visualizó un aumento de casos, lo que demostró que la vacunación de ese momento no estaba respondiendo a esta nueva cepa”.

Por ello el bioquímico explicó que el gran beneficio de inocularse con esta nueva vacuna bivalente es que permite “seguir manteniendo la protección con las cepas originales, y además sumar una protección más específica contra este grupo de virus que son de la familia de Ómicron”, sostuvo.

Además, recuerda que el hecho de estar actualmente gozando de mayores libertades y menos restricciones, “ha sido gracias al esfuerzo de millones de personas que durante dos años cumplieron con el proceso de vacunación y con su esquema de vacunación. Estas medidas (vacuna bivalente) permiten que esa normalidad la podamos seguir manteniendo”, advirtió respecto de la baja que ha habido en el ritmo de vacunación de los grupos objetivos. En ese sentido llamó, tanto a la autoridad como a los medios de comunicación, a mantener las campañas de información para estimular a las personas a vacunarse. “El hecho que uno se vacune tiene una dimensión que va mucho más allá de tener inmunidad. Esto nos permite llevar una vida normal, y protegernos a nosotros y a nuestro entorno”, concluyó.

 

Cápsulas Constitucionales

Suscríbete a nuestro newsletter

NewsLetter

Recibirás la información del mejor diario digital del país.

Completa este formulario de inscripción y recibirás nuestro newsletter




    * Todos los campos son requeridos.

    Un momento...

    Muchas gracias por suscribirte.

    Pronto empezarás a recibir en tu correo el NewsLetter de el Diario de la Educación.